martes, 20 de septiembre de 2016

¿Duermen los árboles?

Hace pocas fechas, Jorge Alcalde publicaba en el diario La Razón un interesante artículo titulado “¿Duermen los árboles?”. Nos preguntamos si existen patrones de conducta nocturna en el reino vegetal y en qué consisten éstos.



Puedes leer el artículo en este enlace.


viernes, 9 de septiembre de 2016

Las plantas piensan, con Jiménez del Oso

Hoy recuperamos para la memoria de la investigación criptobotánica un documento histórico. Se trata del pionero programa Más allá, dirigido por Fernando Jiménez del Oso que –en su emisión del  27 de marzo de 1977- dedicó a investigar la posibilidad de la existencia de pensamiento y emociones en el mundo vegetal.


Tomando como base los experimentos realizados en 1966 por el doctor norteamericano Cleve Buckster -quien aplicó un galvanómetro a una dracena para medir su reacción ante diversos estímulos, con inesperados resultados- Jiménez  del Oso nos muestra el  estado de la investigación en este campo a finales de los años 70.

Puedes ver el programa en este enlace de la web de rtve.es. Y si deseas conocer más sobre la obra del doctor Buckster, puedes leer uno de sus trabajos (en inglés) aquí.


sábado, 30 de julio de 2016

Descubren una orquídea en Colombia con la “cara del diablo”

Foto:Marta Kolanowska
La nueva orquídea es bastante particular pues –con imaginación- su coloración recuerda la forma de un demonio. Al menos, eso fue lo que apreció el grupo de investigadores que descubrió la flor recientemente en la línea fronteriza que divide a los departamentos de Putumayo y Nariño, al sur de Colombia.

El nombre que recibe la flor (Telipogon diabolicus) también hace alusión a la imagen del “diablo” que puede verse en su parte central. “Debido a su limitado hábitat y población,(sólo existen 30 ejemplares en el mundo) hemos incluido a esta flor como una especie críticamente amenazada en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza”, indicó a Scientific American Marta Kolanowska, investigadora del Departamento de Taxonomía Botánica de la Universidad de Gdansk, y coautora del estudio publicado en PhytoKeys .

Foto: Marta Kolanowska
T. diabolicus mide entre 5,5 y 9 centímetros y forma parte del género Teligopon, del que se han documentado hasta ahora cerca de 250 orquídeas en el mundo. Muchas de estas flores se pueden encontrar en Colombia. El catálogo actual de orquídeas de ese país suramericano incluye a casi 3.500 tipos de flores de más de 200 géneros. “Pero estoy segura de que existen cientos de especies. Esa búsqueda es muy emocionante”, finalizó Kolanowska.


Fuente: Scientific American

Para saber más:



jueves, 14 de julio de 2016

Cuatro mil especies de árboles aún son desconocidas en el Amazonas


En 2013, científicos estimaron el número aproximado de especies arbóreas amazónicas en unas 16.000. En un nuevo estudio publicado en Scientific Reports, estos mismos investigadores profundizan en colecciones de museos de todo el mundo para confirmar cuántas especies de árboles se han registrado hasta ahora en el Amazonas y cuántas aún no se han descubierto.


Nigel Pitman, conservador en el Field Museum, explica que más de medio millón de especímenes recogidos en el Amazonas han sido registrados en los museos entre 1707 y 2015, con una lista de 11.676 especies de árboles.

“ Interpretamos que nuestra estimación de 2013 de 16.000 especies en total es correcta, y que cerca de 4.000 de los árboles amazónicos más raros aún no se han descubierto y descrito. Desde 1900, entre cincuenta y doscientos nuevos árboles han sido descubiertos en el Amazonas cada año", añade Pitman. "Nuestro análisis sugiere que el descubrimiento de nuevas especies de árboles allí no culminará hasta dentro de tres siglos."

El estudio se basó en la digitalización de las colecciones de museos, con fichas, fotografías y registros digitales de los especímenes en colecciones de museos que se comparten en todo el mundo a través de sitios web como el agregador IDigBio.


Fuente: ecoticias.com


miércoles, 13 de julio de 2016

Arboles devoradores de hombres (I): El Ya-te-veo

La Criptobotánica, entre otras posibilidades, se dedica a estudiar y recopilar casos de plantas y árboles con comportamientos agresivos, fuera de lo común, ajenos a lo que se supone que un vegetal podría hacer. Qué duda cabe que buscar relatos acerca de plantas devoradoras de hombres entra dentro de esa parte asombrosa e impensable en la conducta vegetal. Y sobre ello vamos a hablar en Criptobotánica, comenzando por una de esas historias que dejan helada la sangre de quien lo lee y, sobre todo, de sus víctimas. Una historia protagonizada por un extraño árbol de curioso nombre, Ya-te-veo…

Ya-te-veo, el devorador de hombres

Ya-te-veo es una planta carnívora que –supuestamente- se encuentra distribuida en distintos lugares del planeta. Hay relatos que la sitúan originariamente en América Central y del Sur, aunque también hay testimonios de una criatura similar en África y en las costas del Océano Índico.

 Las descripciones que nos han llegado de ella no siempre son coincidentes, aunque la mayoría de los informes sostiene que tiene un tronco corto y grueso y largos zarcillos que utiliza para capturar a sus presas. Algunos testigos la describen también como poseedora de un ojo, con el cual localiza a su víctima.

Otros testimonios lo representan como parecido a un árbol nativo ordinario, del que tomaría la forma,  aunque con el  tronco hueco, perforado por varios agujeros de los que sale un gran mechón de color rosa y con espinas en forma de gancho que se asemejan a los dientes, con los que puede reventar y agarra a sus presas.

 Una vez capturada la víctima, estos zarcillos arrastran su cuerpo por el agujero, hacia el interior del tronco hueco del árbol. Una vez dentro, grandes espinas se clavan en el cuerpo de la víctima, como si se tratara de un dispositivo medieval de tortura, hasta lograr inmovilizar la presa.

A partir de ese instante, el árbol segrega diversas enzimas que ayudan a disolver y digerir el cuerpo. Los huesos de las víctimas son expulsados tras la digestión y se amontonan a los pies del árbol, en los huecos dejados por las raíces.

Sea and Land

J.W. Buel, en su libro Sea and Land, publicado en 1887, escribe que la planta captura y consume
insectos y mamíferos de modo habitual, pero también intenta alimentarse de seres humanos.
El autor amplía la descripción física ya conocida de esta criatura, a la que llama “Minotauro vegetal”, equiparándolo al legendario  monstruo mitológico en su fiereza. Buel escribe que este ser “tiene un tronco corto y grueso, desde cuya parte superior salen espinas gigantes, estrechas y flexibles, pero de extraordinaria dureza, cuyos bordes están armados con púas o dientes como dagas.

En lugar de crecer en posición vertical o en un ángulo inclinado del tronco, estas espinas ponen sus extremos exteriores en el suelo, y con tanta gracia son distribuidos, que el tronco se asemeja a un agradable sofá con cortinas verdes alrededor de él. El viajero desafortunado- ignorante de la creación monstruosa que se encuentra en su camino y debido a la curiosidad de examinar la extraña planta o sólo para descansar- no sospecha de su muerte segura.

En el momento en que sus pies se encuentran dentro del círculo de las horribles espinas, éstas se levantan como serpientes gigantescas y se entrelazan sobre la víctima clavando rápidamente sus dagas en el cuerpo, completando la matanza. El cuerpo es aplastado hasta que cada gota de sangre es expulsada de él y es absorbida por la planta amante de la sangre derramada. Cuando el cadáver está seco, se desecha y la horrible trampa se establece de nuevo".

Una vívida descripción para una muerte no menos horrenda… Precisamente es en esta obra en la que se publica el dibujo que acompaña este artículo, en el que un nativo es devorado por esta planta en presencia de otros dos aterrados individuos.

Para los nativos, Ya-te-veo simboliza el Mal en su más amplio sentido y se cuenta que incluso es utilizado por los hechiceros como instrumento de poder, amenazando con su acción maligna a aquellos que se atrevan a desafiar la magia de los brujos locales. Un modo nada agradable de relacionarse con la Naturaleza, desde luego…

De la ficción a la realidad

Además de la magnífica descripción de Buel, también nos han llegado otras similares procedentes de los pueblos que habitan los tepuyes, esa clase de mesetas especialmente abruptas, con paredes verticales y cimas muy planas características del escudo montañoso guayanés, principalmente en la zona de la Gran Sabana venezolana.

Heliamphora chimantesis
En este recóndito paraje sudamericano, el Ya-te-veo es un singular arbusto bien conocido por los indígenas y extraordinariamente temido debido a su predilección por la carne humana. Como ocurre con la mayoría de los informes y descripciones de árboles carnívoros, el Ya-te-veo posiblemente sea una historia exagerada de una verdadera especie de planta carnívora, similar a las conocidas por la Ciencia.

En el caso concreto de los tepuyes, las especiales condiciones climáticas del lugar han propiciado la existencia de gran variedad de plantas carnívoras endémicas. Ello es debido a la imposibilidad de acumulación de humus debido a la constante acción del viento y también por la accidentada constitución del terreno, lo que ha dado lugar a la existencia de un suelo pobre en nutrientes, unas características propicias para la presencia de este tipo de plantas devoradoras.

Posiblemente, el tiempo y la imaginación han hecho el resto y el Ya-te-veo sea sólo la distorsión de relatos legendarios narrados sobre plantas carnívoras de existencia real. O, tal vez, nuestro planeta nos depara más sorpresas de las que nuestra razón está dispuesta a soportar…


viernes, 1 de julio de 2016

Cine criptobotánico (I): El día de los trífidos (1962)

Comenzamos la sección dedicada al cine y la criptobotánica con una película esencial, El día de los trífidos, dirigida en 1962 por Steve Sekely, una típica producción británica de serie B que fue la primera adaptación al cine de la obra del mismo título del escritor británico John Wyndham.

La película, rodada en Inglaterra y en Alicante, también fue conocida como Invasion Of The Triffids ,  Revolt Of The Triffids y, en España, como La Semilla del Espacio.


La trama cuenta en primera persona las peripecias del protagonista, Bill Masen (interpretado por Howard Keel), un biólogo que casualmente está incapacitado de la vista cuando ocurre un extraño fenómeno atmosférico que ciega a toda la población mundial. Una lluvia de meteoritos de color verde, acompañada de unas extrañas plantas del espacio exterior, sume al planeta en el caos.


Cuando abandona el hospital, Keel es testigo en primera persona del desastre que se ha producido, agravado por la temible presencia de los Trífidos, unos gigantescos vegetales carnívoros, que pueden moverse y parecen poseer una inteligencia y organización de tipo social similar a la de los insectos. Con sus terribles aguijones venenosos provocan el terror entre los humanos…

Serie B, ciencia ficción y plantas asesinas… ¿qué más se puede pedir?
Apagad las luces y disfrutar de El día de los trífidos



Ficha técnica:

Dirección: Steve Sekely
Producción: George Pitcher, Philip Yordan
Guion: Bernard Gordon, Philip Yordan (Basado la novela homónima de John Wyndham)
Reparto: Howard Keel, Kieron Moore, Janette Scott, Nicole Maurey, Mervyn Johns, Alexander Knox, Janina Faye, Alison Leggatt, Ewan Roberts, Carole Ann Ford, Gilgi Hauser
Música: Ron Goodwin
Fotografía: Ted Moore
Montaje: Spencer Reeve
País: Reino Unido
Idioma: Inglés
Título original: The Day of the Triffids
Productora: Security Pictures Ltd.
Distribuidora: Rank Organisation (UK) Allied Artists (USA)
Fecha de estreno: julio de 1962 (UK) 27 de abril de 1963 (USA)
Duración: 94 minutos

Para saber más:

miércoles, 29 de junio de 2016

Día Mundial del Arbol: los diez árboles más extraños

El Día Mundial del Arbol se conmemora desde 1969 cuando fue así declarado en Roma, durante el Congreso Forestal Mundial. En el día de hoy, y como forma de celebrarlo, la web ecoticias.com  nos presenta diez árboles particularmente inusuales, ya sea por su propia naturaleza, biología, forma, tamaño o por lo que los seres humanos o los elementos han hecho con ellos.


Árbol del Tule

Este ahuehuete (Taxodium mucronatum) se encuentra muy cerca de la iglesia en Santa María del Tule en Oaxaca, México. Tiene 58 metros de ancho (14 de diámetro) y 58 de altura y es único en su especie. Es Patrimonio de la Humanidad ya que tiene el tronco más ancho del mundo y se cree que su edad oscilaría entre los 2000 y 3000 años.

Lamentablemente está muriendo lentamente debido a la contaminación y al Calentamiento Global, aunque hay una comisión encargada de su cuidado y mantenimiento, que luchan por salvar a este enorme anciano.

Baobab

Estos árboles de la familia de las Adansonias se consideran “mágicos” y de ellos solo quedan ocho especies que solo se pueden hallar en determinadas zonas de clima seco en la isla de Madagascar, en África y en Australia.


El baobab es conocido como el árbol de la vida debido a su capacidad para proporcionar refugio, alimentos y agua a los animales y los seres humanos; sus hojas son medicinales y sus frutos son comestibles y están llenos de vitamina C.

Boojum

El Boojum (Fouquieria columnaris) se asemeja a un cactus más que a un árbol porque: es nativo del desierto (se lo halla en Baja California, EEUU y Sonora, México), sus delgados troncos pueden crecer en formas sinuosas, la madera interior es muy suave y se elevan hasta 20 metros de altura.


Además tiene hojas pequeños que cubren la totalidad del tronco para reducir la pérdida de agua y en primavera producen una nube de flores de color crema en la parte superior del mismo.

Bosque torcido

El Bosque torcido de Gryfino en Pomerania Occidental, Polonia, sigue siendo un misterio hasta el día de hoy. La arboleda implica unos 400 pinos que según parece fueron plantadas en 1930, pero nadie sabe por qué todos y cada uno de ellos están moldeados en forma de C.


Se especula que los mismos que los plantaron les hayan dado esta forma para hacer barcos pero sólo los propios árboles conocen el secreto.

Dragonblood

La isla de Socotra es uno de los lugares más remotos de la tierra y muchas de sus especies animales y vegetales no se encuentran en ningún otro lugar.

Es el hogar del árbol Sangre de Drago (Dracaena draco), una rara especie nativa, que se asemejan a un paraguas y tiene una resina roja oscuro a la cual debe su nombre: sangre de dragón.


Eucalipto del arco iris

El Eucalyptus deglupta es una variedad de eucaliptus bastante altos cuya corteza presenta colores brillantes y son autóctonos de las islas Filipinas.

Como las edades de su corteza pasan por varios cambios de color del verde al azul, púrpura, naranja y finalmente a marrón, cuando la corteza se elimina en parches irregulares, el tronco muestra una colección de todos estos colores a la vez, que da un efecto caleidoscópico.


Jabuticaba

El Myrciaria cauliflora es un árbol originario de Brasil. El fruto crece directamente del tronco y no sólo en las ramas. La pequeña fruta negra es similar a las uvas y se comen enteras o trituradas en zumo o vino.
Casi tan extraño como la aparición de las frutas negras son sus flores blancas peludas de las que crece la fruta.



Los árboles de Slope Point

En Slope Point al sur de Nueva Zelanda los árboles son muy tercos y a pesar de ser castigados con fuerza por los intensos vientos antárticos, se mantienen en pie y haciéndoles frente heroicamente año tras año.

Hay varias especies entre las que destacan las de la familia de las Podocarpaceae, pero todas presentan la misma deformación por el efecto eólico.

Pennantia baylisiana

Se ve como muchos otros árboles y nada lo hace particularmente emocionante pero este árbol es inusual en el sentido literal de raro, ya que es de hecho, es el único ejemplar que queda de esta especie en las Islas Tres Reyes, frente a la costa norte de Nueva Zelanda.



Dado que es del sexo femenino no hay esperanzas de criar más, ya que en los casos de auto-polinización las semillas resultan estériles. Afortunadamente, sin embargo, es posible separar los brotes y plantarlos por lo que ya se pueden encontrar algunos especímenes en varios lugares de la isla, pero para que alcance la verdadera supervivencia sería imprescindible localizar un pennantiaceae baylisiana masculino.

Wisteria púrpura japonesa

Los Wisteria floribunda son árboles increíblemente bellos que se cubren completamente con flores de color púrpura y rosa. Después de plantarlos pueden tardar años en crecer y más aún en florecer y son muy territoriales, por lo que es difícil que aparezcan otras plantas a su alrededor.



Fuente: ecoticias.com


Nace Criptobotánica

Coincidiendo con el Día Mundial del Arbol, nace Criptobotánica, un espacio dedicado al lado más desconocido del mundo vegetal. El periodista Javier Resines, director de Criptozoología en España, nos mostrará noticias, relatos y curiosidades relacionadas con plantas y árboles que se encuentran más allá de la Ciencia conocida.

Arboles comedores de humanos, plantas ligadas a extraños rituales, flora desconocida de islas legendarias, nuevas especies descubiertas por los investigadores... todo esto y más en Criptobotánica.

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